Programas Newsletter Publicaciones Curso on-line
09/09/10    09:39 AM
 
Contaminación Cero
 
Sitios Recomendados
 
Notas en los Medios
El uranio despierta odios y amores (Crítica de la Argentina)
Las multas golpean la puerta de Romina Picolotti (Diario Perfil)
La Corte ordenó apurar la limpieza del Riachuelo y estableció multas (Clarín)
Ordenó la Corte sanear el Riachuelo (La Nación)
Caballito, indignado: Macri dio su ok para construir a mayor altura (Crítica de la Argentina)
No pondrán más contenedores diferentes para separar la basura (Clarín)
El alto precio del desarrollo chino (El País- España)
Picolotti contrata aviones hidrantes que debía tener hace un año (Crítica de la Argentina)
Bombas ocultas en los cien barrios porteños (Crítica de la Argentina)
Adiós a las nieves del Kilimanjaro (El Mundo- España)
Ver más artículos ver más notas
 
Publicaciones
 
Noticias
 
El pánico al síndrome Esquel
03 de diciembre, 2007
El domingo 2 de diciembre, los habitantes de la pequeña localidad de Tinogasta, en la provincia de Catamarca, debían votar en una consulta popular no vinculante, de la que se obtendría se apoyo o su negativa a que la empresa Jackson Gold inicie un proyecto minero de extracción de uranio, en una mina a 12 kilómetros de esa localidad.
La consulta había sido empujada por el intendente local, Hugo Avila, y aprobada por el Concejo Deliberante.
Pero no pudo ser. O casi.
La provincia de Catamarca, alegando que el desarrollo minero es "política de estado" (con qué liviandad los políticos acuñan y después repiten ciertos conceptos que prolijamente bastardean), se presentó ante la justicia para que se declare la inconstitucionalidad del referendum. La anécdota berreta e insignificante habla de que el intendente está enfrentado con el gobierno povincial. Pero la verdad es el temor al "síndrome Esquel".
Hay que recordar dos hitos en la historia de la minería argentina. Uno, en 1994, cuando en el cine teatro Catamarca de la capital provincial, el gobernador Arnoldo Castillo, del brazo de Carlos Menem, anunció el desembarco de La Alumbrera. Castillo, en cambio, quiso comprar una realidad que le fuera funcional a un discurso: “Hoy comienza el despegue, el día soñado para esta provincia tan postergada”. Casi catorce años después, como se podía esperar, Catamarca es más pobre que entonces.
El segundo hito fue el plebiscito de Esquel, en el 2003. Concurrió a votar más gente que la que nunca había ido a una elección obligatoria. Casi el 82 por ciento de los votantes rechazó el emprendimiento minero de Meridian Gold. La empresa luego le inició acciones legales a los Vecinos Auoconvocados y, finalmente, la Corte Suprema de Justicia de la Nación avaló a los habitantes de Esquel y consideró que el proyecto no tenía la entidad ambiental suficiente. En los hechos, fue el plebiscito -y no otra cosa- lo que detuvo ese proyecto.
Habiendo tomado nota de ese episodio, y con el caballito de batalla de la minería como "política de Estado", la provincia de San Juan (perdón, la justicia de San Juan) negó tres veces a la población de Calingasta la realización de un referéndum convocado por el Concejo Deliberante con ese própósito. El argumento, una y otra vez, fueron fallas de procedimiento en la convocatoria y, finalmente, la interpretación de que el municipio no tienen entidad legal para intervenir en temas de emprendimientos productivos que autoriza la provincia.
El mismo fundamento expuso dos días antes de este 2 de diciembre, la Corte de Justicia de Catamarca, curiosa y novedosamente muy preocupada por las competencias en una provincia que como todos sabemos la división de poderes es un ejemplo.
Los vecinos de Tinogasta igual fueron este domingo a votar en las plazas y con urnas precarias, caseras. Siete mil, sobre nueve mil habitantes en condiciones de votar según los padrones usados para la elección presidencial de octubre, fueron a votar en contra del proyecto de Jackson Gold, que como todos saben sólo traerá prosperidad y progreso que, insólitamente, los pobladores rechazan.
Ese resultado, que seguramente será sólo testimonial (nada menos), es el que explica por qué el poder político catamarqueño necesitaba evitar que se produjera.
Síndrome Esquel, que le llaman.


 
ver más noticias ver más noticias
Imprimir nota imprimir nota
Volver a la página principal home
 
  No se han encontrado comentarios para esta noticia.

 
Agregar Comentario
Para escribir un comentario, tiene que registrarse en el sitio. Si Ud. todavía no es un usuario registrado, puede serlo haciendo click aquí. Si Ud. ya es un usuario registrado y quiere dejar un comentario, por favor ingrese su usuario y contraseña.
 
Usuario
Contraseña
 
 
 
Diseño: Ana Wolosiuk / Desarrollo y Hosting: 6001