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| Campaña contra el bochorno |
| 08 de agosto, 2007 |
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La lógica del medio ambiente es absolutamente contrapuesta con la de la política: hay situaciones que no esperan y en las que legislar tarde es igual (o peor, por el peso ético) que no hacerlo. Los datos oficiales indican que en la Argentina se está verificando en la actualidad la tasa de deforestación más alta del mundo, en un planeta donde deforestar es un inmenso negocio a partir del crecimiento desmesurado del precio de los commodities y la actual incidencia de la demanda de cultivos para biocombustibles.
Según datos de la Unidad de Manejo del Sistema de Evaluación Forestal del Gobierno Nacional, en los últimos cuatro años la Argentina perdió 1.193.206 hectáreas de bosques nativos, en las provincias de Chaco, Córdoba, Formosa, Salta, Santa Fe, y Santiago del Estero. O sea, un promedio de más de un cuarto de millón de hectáreas por año. Curiosamente, el gobierno -al que pertenecen la mayoría de los senadores que impiden siquiera el tratamiento democrático de la ley de presupuestos mínimos de manejo de recursos forestales- fue el que diagnosticó que la deforestación producto de la soja era una de las dos grandes hipotecas dejadas por la década del neoliberalismo en la relación entre la sociedad y la naturaleza en la Argentina: el informe GEO ARGENTINA 2004 cuestionaba “un vuelco masivo a la producción de soja transgénica, en muchos casos en detrimento de los bosques nativos o de los cultivos tradicionales. (…) La Argentina se encuentra en estado de emergencia forestal y si se mantiene la meta de llegar a los cien millones de toneladas de producción de granos, tendría que extenderse la frontera agropecuaria entre 12 y 15 millones de hectáreas, con lo que en los próximos años estaríamos convirtiendo a la actividad agropecuaria el 50 por ciento de la actual cobertura de bosques nativos”.
Pese a eso, los diputados hicieron lo imposible para que no se aprobara la media sanción de la ley (lo que ocurrió a comienzos de este año) y los senadores siguen provocando con cuanta chicana encuentran para impedir que se trate en la cámara alta.
Por eso, las ONG (Fundación Vida Silvestre, Fundación Ambiente y Recursos Naturales, Fundación Proteger y Greepeace) iniciaron una campaña de recolección de un millón de votos y así sacudir a los senadores. |
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